Arquitectura Negra

El Parque Natural

Ubicación geográfica del Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara.

El Parque Natural de la Sierra Norte de Guadalajara es uno de los enclaves naturales más sorprendente de la Península Ibérica. En sus 117.898 hectáreas presenta una diversidad paisajística y cultural excepcional.

Se extiende por la serranía norte de la provincia de Guadalajara albergando un conjunto montañoso que incluye diversas sierras y macizos, englobando a los tres picos más altos de la provincia de Guadalajara: pico del lobo (2.273 metros), El Cerrón (2.129 metros) y la peña Cebollera Vieja o también conocido como Tres provincias  (2.129 metros). Hay que añadir uno de los picos más característicos de este parque,  el pico Ocejón (2.048 metros), siendo visible desde su cima  prácticamente todos los pueblos que conforman este parque natural.

Estas sierras y picos son el nacimiento de las cuencas hidrográficas de los ríos Jarama, Jaramilla, Sorbe, Bornova o del propio Lozoya, así como de los afluentes de los mismos de una calidad biológica extraordinaria.

Su enorme variedad litológica unida a su diversidad climática producen que en este territorio se concentren un elevado número de ecosistemas  en los que los la flora y la fauna presente le dan todavía un mayor valor natural.


El valor cultural y etnográfico de los pueblos incluidos dentro de este parque nos da una idea de la historia acontecida en esta zona durante los últimos siglos.

Geología del Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara.

Uno de los aspectos más destacados de este espacio natural es la diversidad de materiales geológicos,  proporcionando una gran variedad de paisajes.

La  mayoría de las rocas visibles son rocas metamórficas, formadas a partir de otras  gracias a la presión y a la temperatura.
 Pizarras, cuarcitas, esquistos y gneises son las más abundantes.

Cuando estas rocas se ven sometidas a la acción erosiva de los ríos que transitan por este territorio forman cañones, alguno de ellos de un gran valor paisajístico como el “Cuchillar del Asomante” sobre el rio Jarama. Los procesos orogénicos (que son los que han formado gran parte de  las montañas conocidas actualmente) hercínico y alpino acaecidos durante las eras primaria y terciara respectivamente, además del modelado realizado por los agentes erosivos (hielo, agua y viento) le dan el aspecto actual a este  parque natural.

Los gneises, que son los materiales más duros, se sitúan en las cumbres de las montañas, las cuarcitas ocupan cotas algo inferiores y algunas de ellas en forma de cantos rodados, en los lechos de los ríos y los embalses existentes. Las pizarras y los esquistos se colocan por debajo de estos. Estos materiales debido a su resistencia a la erosión han dado ese aspecto agreste, con crestas afiladas, barrancos profundos, confiriendo a este entorno un  altísimo valor paisajístico.

Existen otras zonas de una gran importancia geológica.  En las cercanías al pueblo de Tamajón, lleno de cuevas,  de formaciones caprichosas que corresponde a un paisaje calizo, gracias a la acción del agua a lo largo de los últimos siglos (la Ciudad Encantada de Tamajón).

Recorriendo las zonas más bajas nos encontramos con areniscas, conglomerados y arcillas que debido al efecto erosivo también del agua forman llamativas cárcavas.

La Arquitectura tradicional basada en la utilización de los materiales existentes en el medio natural  ha producido como consecuencia un mimetismo con respecto a su entorno, así como su uso sostenible durante los últimos siglos, le han dado una singularidad única que atrae a todos aquellos que se acercan a observar cualquiera de sus pueblos.

La Fauna del Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara.

La presencia de  diferentes materiales geológicos proporciona una amplia variedad de formaciones vegetales, estas circunstancias tan favorables desembocan en  una extensa variedad de especies animales que aumenta todavía más el atractivo natural que posee este Parque.

Mamíferos del norte de guadalajara.

Se trata de un grupo que ha adquirido una gran importancia en los últimos años. Dentro de este espacio natural está incluida la Reserva Nacional de Caza de Sonsaz y algunas de las especies cinegéticas están  bien representadas.

Podríamos destacar la presencia de Corzos (Capreolus capreolus), uno de los motivos por los que fue creada la Reserva para mejorar su población y que de este modo, ha aumentado su presencia en este espacio natural.

Otra de las especies a destacar es el Jabalí (Sus scrofa), que encuentra en este territorio el lugar idóneo para su subsistencia.

En las zonas cercanas a los cursos fluviales podemos destacar a la nutria (Lutra lutra) beneficiándose de la calidad de las aguas y la presencia de peces le proporciona un hábitat ideal.

Merece una mención especial la presencia del lobo ibérico (Canis lupus signatus) que después de unos cuantos años de ausencia vuelve a estar presente en este territorio. En algunas zonas de este Parque Natural se han realizado trabajos de radio marcaje para conocer el estado de esta especie en este nuevo parque natural.

Además de los mencionados existen otros muchos cuya representación es abundante y necesaria para el mantenimiento de los ecosistemas presentes. Con lo cual podemos enumerar especies como: el zorro (Vulpes vulpes), la garduña (Martes foina), el tejón (Meles meles), o la gineta (Genetta genetta) dejando números rastros y huellas por doquier.

Resulta relevante la presencia de numerosos murciélagos pertenecientes a diferentes especies así como gran cantidad de roedores que campean por todos los rincones.

Las aves del norte de Guadalajara.

Se trata del grupo, dentro de los vertebrados, más abundante y diverso de toda esta zona. En este espacio natural podemos encontrar especies residentes, así como invernantes y otras que utilizan estos parajes como punto de parada en sus pasos migratorios. Estas circunstancias son debidas a la presencia de diferentes hábitats y al estado de conservación de los mismos.

El grupo de aves más representativo es el de las rapaces. Gracias al relieve tan escarpado es el lugar ideal para asentarse poblaciones de buitre leonado (Gyps fulvus) y de águila real (Aquila chrysaetos).  También es una zona ideal para el asentamiento de halcón peregrino (Falco peregrinus) y  otro de nuestros visitantes estivales, el alimoche (Neophron percnoterus).

Entre las rapaces de ambiente más forestal  podemos destacar  al azor común (Accipiter gentilis) y una de las rapaces mas en peligro en nuestro país, el águila-azor perdicera (Hieraaetus fasciatus).

Las rapaces nocturnas también se encuentran bien representadas, estableciéndose en diferentes puntos. Búho real (Bubo bubo), el cárabo común (Strix aluco) y el autillo europeo (Otus scops) acompañan con su presencia  la  noche de este parque natural.

Anfibios, reptiles y peces del norte de Guadalajara.

La Sierra de Ayllón es uno de los lugares más meridionales para la presencia de la rana patilarga (Rana ibérica). También es destacable la presencia la ranita de San Antonio (Hyla arborea) y el sapo partero ibérico (Alytes cisternasii).

Los reptiles encuentran un lugar idóneo para establecerse y especies muy amenazadas como el lagarto verdinegro (Lacerta schreiberi) y  otras como el lagarto ocelado (Timon lepidus) están presentes.

Por supuesto también aprovechando estas zonas escarpadas y llenas de oquedades la víbora hocicuda (Vipera latastei) y culebras como la bastarda (Malpolon monspessulanus) o la de escalera (Rhinechis scalaris) pueden encontrarse por estos parajes.

Los peces de los ríos de la sierra norte de Guadalajara.

Podemos poner de manifiesto que todavía existen algunas poblaciones de trucha común (Salmo trutta), no contaminadas genéticamente,  en las cabeceras de algunas cuencas fluviales.

Invertebrados en el norte de Guadalajara.

Dentro del grupo de los insectos presentan una amplia distribución y se encuentran en un maravilloso estado de conservación. Odonatos (libélulas y caballitos del diablo), coleópteros (escarabajos), himenópteros (hormigas, avispas y abejas), pueden ser observados sin esfuerzo en toda esta zona y además contando  con la presencia de algunos endemismos.

Toda esta información nos da una amplia idea de la gran biodiversidad existente en esta zona y de la necesidad de su conservación.

Vegetación del Parque Natural Sierra Norte de Guadalajara.

La climatología es uno de los factores que determina  qué poblaciones vegetales se   disponen en cada una de las zonas.

Las diferentes temperaturas, precipitaciones y vientos existentes a lo largo de todo este espacio natural  condicionan la ubicación de  las diferentes especies.

El clima mediterráneo existente en esta zona produce, en algunas zonas, una marcada diferencia entre las caras norte y sur, presentando mas vegetación en las laderas más expuestas al sol y escasa en aquellas más umbrías.

Los bosques no son demasiado extensos, la acción humana durante los últimos siglos, ha hecho mella. Leña, carbón, material para la construcción y la ganadería han mermado parte de los mismos.

La unión de clima y altitud permite que unas especies u otras se establezcan en un punto determinado (Pisos bioclimáticos).

Por debajo de los 1.000 metros las encinas (Quercus ilex)  encuentran sus condiciones ideales (Piso mesomediterráneo).

Entre los 1.000 y los 2.000 metros se situan los robles melojos o rebollos (Quercus pyrenaica). (Piso supramediterráneo).

Por encima de los 2.000 metros se establecen gran cantidad  de matorrales, piornos, enebros, incluso algunas especies de jaras o brezos. (Piso oromediterráneo).

Esta disposición no es siempre fija. En zonas en las que la exposición al sol y la humedad es baja, las  encinas pueden sustituir a los robles melojos. Cuando la diferencia térmica es alta, cierta altitud  y determinados tipos de suelo las sabinas (Juniperus thurifera) sustituyen a las encinas como las cercanías de Tamajón y Galve de Sorbe.

Las repoblaciones forestales han creado importantes zonas de pinares sobre todo de pino silvestre (Pinus sylvestris) y de pino resinero (Pinus pinaster).

Existen otras especies vegetales dignos de mención como son las hayas (Fagus sylvatica) o los quejigos (Quercus faginea).

El hayedo  presente en esta zona  representa uno de  los bosques de hayas más meridionales de Europa (Hayedo de la Tejera Negra).

Los quejigos formando bosques mixtos en la zona cercana al Monasterio de Bonaval (Siglo XII), en Retiendas, bordeando la bellísima Hoz del Jarama.

En los puntos donde los bosques han desaparecido, dependiendo de la altura, diferentes arbustos ocupan su lugar. Jara pringosa (Cistus ladanifer), jara de estepa (Cistus laurifolius), brezos (Erica spp.), aulagas (Genista spp.) son las que sustituyen a las especies arbóreas.

Toda esta variedad botánica presente nos proporciona un espacio de notable valor natural y de singular calidad biológica, en los que las actividades humanas y la naturaleza se desarrollan de una manera equilibrada y sostenible.

Texto escrito por el biologo D. Luis Puente.